Primeros síntomas
Esta historia comineza a principios de Diciembre, en Alemania, con unas temperaturas que hacian congelar el rocio. Por ese entonces había mucho trabajo ya que venían las navidades y la gente estaba dispuesta a compartir. A parte del cansancio, todo se sentía realmente calmado.
Tras esa nauseabunda tarde cada mañana comía una manzana y poco a poco dejé de beber café, también comía menos chocolate y tenía más ganas de tomar jugos frescos, verduras crudas y agua fría. Curiosamente cada mañana comencé a tomar un jugo de limón con ajo crudo al que a veces le añadía jengibre crudo.
Yo que inocentemente no entendía que le susedía a mi cuerpo, quise creer que se trataba de na limpieza inconciente de mi estomago.
Ahora que todo el cansancio y los cambios empezaban a tener coherencia en mis calculos fue donde inmediatamente me dirigí a comprar un par de test para enfrentar la realidad de lo sucedido. Efectivamente fueron positivos y corrí a contarselo a mi pareja y a mi hermana.
Desde ese día todo mi mundo cambió.
En los días siguientes me preparé mentalmente y físicamente para ser la mejor mamá del mundo.
Empecé creando discursos imaginarios dando la noticia a mi familia. Más tarde intentando entender como funcionaba el sistema médico alemán ya que yo siempre uso mis menjunjes caseros para estar sana, además escuché un podcast que compartiré más adelante acerca de cómo los embarazos no eran una enfermedad y se estaban tratando como tal. Parteras, dulas, etc.
Cada vez notaba mi cuerpo más y más sensible a todo en absoluto.



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